Empezá por tres situaciones reales
Elegí una venta habitual, una compra y una situación que hoy te resulte difícil. Por ejemplo: cobrar en dos medios, revisar una deuda o conocer el stock de otro depósito.
Pedí recorrer esos casos con datos de demostración. Así podrás evaluar el sistema a partir del trabajo, además de su apariencia.
Seguí la operación más allá de la primera pantalla
Después de ver una venta, preguntá dónde queda el comprobante, cómo se consulta el cobro y qué ocurre con el stock. Después de una compra, revisá la recepción y la cuenta del proveedor.
La relación entre procesos es una de las cosas que conviene comprobar cuando buscás POS y ERP dentro de una misma solución.
Preguntas que vale la pena hacer
- ¿Qué módulos y puestos incluye el alcance propuesto?
- ¿Qué funciones están disponibles y cuáles se están desarrollando?
- ¿Qué equipos e integraciones se van a validar?
- ¿Cómo se definen usuarios y permisos?
- ¿Qué ocurre ante un corte de Internet?
- ¿Cómo se organiza la carga inicial de información?
- ¿Qué incluye la puesta en marcha y el acompañamiento?
- ¿Cómo se consulta y exporta la información que necesitás?
Compará alcances concretos
Un precio aislado no describe toda una implementación. Pedí una propuesta que detalle módulos, puestos, requisitos, servicios e integraciones incluidas.
Separá lo que se puede usar desde el comienzo de las necesidades que requieren evaluación. Eso permite acordar un punto de partida claro.
Llevá tu negocio a la demo
En FacturaPronta podemos recorrer el POS, las compras, el stock y las cuentas según lo que necesites evaluar.
Contanos cuántos puestos usás, cómo cobrás y qué información te cuesta seguir hoy. Esa conversación ayuda a definir una demostración útil.